Cosiddetta Flora from the Villa di Arianna in Stabiae near Pompeii, 1st century Roman fresco
Forwarded from Old and New European Art and Aesthetics
Poacher in the Alpine Dairy Hut. Franz von Defregger (Austrian, 1835-1921).
Libra mis ojos de la muerte;
dales la luz que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.
Haz de esta piedra de mis manos
una herramienta constructiva;
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.
Que yo comprenda, Señor mío,
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede
desentendidamente frío.
Guarda mi fe del enemigo
(¡tantos me dicen que estás muerto!...).
Tú que conoces el desierto,
dame tu mano y ven conmigo. Amén.
dales la luz que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.
Haz de esta piedra de mis manos
una herramienta constructiva;
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.
Que yo comprenda, Señor mío,
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede
desentendidamente frío.
Guarda mi fe del enemigo
(¡tantos me dicen que estás muerto!...).
Tú que conoces el desierto,
dame tu mano y ven conmigo. Amén.
«Exulten por fin los coros de los
ángeles, exulten las jerarquías del
cielo, y por la victoria de tan gran
Rey que las trompetas anuncien la
salvación.
Goce también la tierra, inundada de
tanta claridad, y que, radiante con el
fulgor del rey eterno, se sienta libre
de la tiniebla que cubría el orbe
entero.
Alégrese también nuestra
madre la Iglesia, revestida de luz
tan brillante; resuene este templo
con las aclamaciones del
pueblo.»
ángeles, exulten las jerarquías del
cielo, y por la victoria de tan gran
Rey que las trompetas anuncien la
salvación.
Goce también la tierra, inundada de
tanta claridad, y que, radiante con el
fulgor del rey eterno, se sienta libre
de la tiniebla que cubría el orbe
entero.
Alégrese también nuestra
madre la Iglesia, revestida de luz
tan brillante; resuene este templo
con las aclamaciones del
pueblo.»