Su corazón es humilde; su alma, grande y audaz. Su conmovedora devoción no restringe su libertad. Ajeno a la soberbia, no alberga dudas sobre sí mismo, sobre su vocación, ni siquiera sobre sus fuerzas físicas. Su voluntad es una voluntad inquebrantable. Su constante aspiración a un mismo ideal dota de una cierta uniformidad a sus pensamientos, de una cierta exclusividad a su espíritu. Sabe pocas cosas, pero no necesita saber mucho. Sabe cuál es su misión, para qué vive en el mundo, y ése es el conocimiento más importante.
S. Arellano sobre el Quijote
Don Quijote en Barcelona
Augusto Ferrer Dalmau
S. Arellano sobre el Quijote
Don Quijote en Barcelona
Augusto Ferrer Dalmau
El amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, solo con lo que esperas dar; es decir, todo.
Audrey Hepburn.
Audrey Hepburn.
No olvides que es comedia nuestra vida
y teatro de farsa el mundo todo
que muda el aparato por instantes,
y que todos en él somos farsantes
acuérdate, que Dios, de esta comedia
de argumento tan grande y tan difuso,
es autor que la hizo y la compuso.
Al que dio papel breve
sólo le tocó hacerle como debe;
y al que se le dió largo,
sólo el hacerle bien dejó a su cargo.
Si te mandó que hicieses
la persona de un pobre o un esclavo,
de un rey o de un tullido,
haz el papel que Dios te ha repartido;
pues sólo está a tu cuenta
hacer con perfección el personaje,
en obras, en acciones, en lenguaje;
que al repartir los dichos y papeles,
la representación o mucha o poca
sólo al autor de la comedia toca.
Epicteto y Focíliades
Quevedo 1635
y teatro de farsa el mundo todo
que muda el aparato por instantes,
y que todos en él somos farsantes
acuérdate, que Dios, de esta comedia
de argumento tan grande y tan difuso,
es autor que la hizo y la compuso.
Al que dio papel breve
sólo le tocó hacerle como debe;
y al que se le dió largo,
sólo el hacerle bien dejó a su cargo.
Si te mandó que hicieses
la persona de un pobre o un esclavo,
de un rey o de un tullido,
haz el papel que Dios te ha repartido;
pues sólo está a tu cuenta
hacer con perfección el personaje,
en obras, en acciones, en lenguaje;
que al repartir los dichos y papeles,
la representación o mucha o poca
sólo al autor de la comedia toca.
Epicteto y Focíliades
Quevedo 1635