“When indeed I learned that you also spoke Greek, the tongue of the Muses, I went completely crazy about you. In beauty you surpassed Helen, in culture of mind and ready wit Sappho.” - Richmond's Founder, William Byrd II (1674–1744)
Ven, Redentor del mundo:
tu excelso nacimiento
de Madre siempre Virgen
admira a tierra y Cielo.
Tal a Dios convenía,
no de varón nacido
sino de casta Virgen,
por obra del Espíritu.
El Verbo se hizo carne,
y sigue siendo Virgen:
Dios mora ya en su seno,
como en un templo vive.
Que se alce ya Dios Hombre
de su morada regia,
como esforzado Héroe
que salvará a la tierra.
Igual al Padre eterno,
la carne en sí redime:
tomando nuestro cuerpo,
lo débil hace firme.
La luz de su Pesebre
la oscura noche venza:
no se interpongan sombras
y siempre la fe crezca.
A Cristo, Rey clemente,
al Padre y al Paráclito,
eternas alabanzas cantemos,
con los Santos.
Amén.
tu excelso nacimiento
de Madre siempre Virgen
admira a tierra y Cielo.
Tal a Dios convenía,
no de varón nacido
sino de casta Virgen,
por obra del Espíritu.
El Verbo se hizo carne,
y sigue siendo Virgen:
Dios mora ya en su seno,
como en un templo vive.
Que se alce ya Dios Hombre
de su morada regia,
como esforzado Héroe
que salvará a la tierra.
Igual al Padre eterno,
la carne en sí redime:
tomando nuestro cuerpo,
lo débil hace firme.
La luz de su Pesebre
la oscura noche venza:
no se interpongan sombras
y siempre la fe crezca.
A Cristo, Rey clemente,
al Padre y al Paráclito,
eternas alabanzas cantemos,
con los Santos.
Amén.