References for future
Dulcinea del Toboso, Charles Robert Leslie, 1839
Sobre la existencia de Dulcinea.
«Dios sabe si hay Dulcinea o no en el mundo, o si es fantástica o no es fantástica; y estas no son de las cosas cuya averiguación se ha de llevar hasta el cabo.»
Sólo Dios lo sabe. Mejor no averiguarlo hasta el cabo. ¿Cómo puede ser que esta sea la respuesta? La clave parece hallarse en la segunda parte de la argumentación:
«Ni yo engendré ni parí a mi señora, puesto que la contemplo como conviene que sea una dama que contenga en sí las partes que puedan hacerla famosa en todas las del mundo, como son hermosa sin tacha, grave sin soberbia, amorosa con honestidad, agradecida por cortés, cortés por bien criada, y, finalmente, alta por linaje.»
La verdad de su existencia se demuestra no en engendrar ni parir, sino en la contemplación de su ser en el grado supremo de la perfección, y por lo tanto también existiendo, porque, si no, carecería del atributo que la convierte en acabada y perfecta.
«Dios sabe si hay Dulcinea o no en el mundo, o si es fantástica o no es fantástica; y estas no son de las cosas cuya averiguación se ha de llevar hasta el cabo.»
Sólo Dios lo sabe. Mejor no averiguarlo hasta el cabo. ¿Cómo puede ser que esta sea la respuesta? La clave parece hallarse en la segunda parte de la argumentación:
«Ni yo engendré ni parí a mi señora, puesto que la contemplo como conviene que sea una dama que contenga en sí las partes que puedan hacerla famosa en todas las del mundo, como son hermosa sin tacha, grave sin soberbia, amorosa con honestidad, agradecida por cortés, cortés por bien criada, y, finalmente, alta por linaje.»
La verdad de su existencia se demuestra no en engendrar ni parir, sino en la contemplación de su ser en el grado supremo de la perfección, y por lo tanto también existiendo, porque, si no, carecería del atributo que la convierte en acabada y perfecta.